domingo, 4 de mayo de 2014

Canarias, 1970 (8).


La isla de Tenerife. Restos tranviarios.

El corredor Santa Cruz - La Laguna es el más importante de la Isla. En su tiempo, contó con tranvía, cuyos restos ahora veremos. Más tarde, hubo un proyecto de trolebús. Y el tranvía actualmente en servicio también une las dos ciudades.

En mi visita de 1970 yo iba sobre seguro gracias a un compañero de trabajo que me había dado indicaciones precisas para llegar al tranvía superviviente y para localizar los restos de la cochera de tranvías de “La Cuesta”.


El tranvía.

Por lo que me explicó el Director del Hotel donde me hospedaba, el tranvía estaba destinado a ser convertido en Bar; pero observo cortinas en las ventanas de la parte derecha del tranvía. No recuerdo dónde estaba (fui en un taxi). Esta es una selección de las fotos que tomé.


Coche nº 8.

El bogíe.

Una placa de constructor muy ferroviaria.

La controla. Alguien la ha dejado en posición de motores conectados en paralelo.

La Sociedad “Electricite & Hydraulique” pasó a ser “Ateliers des Constructions Electriques de Charleroi” en 1904.


La cochera de tranvías de “La Cuesta”.

El nombre de las cocheras históricas de los tranvías de Tenerife lo dice todo: la cuesta. El trazado de la línea desde Santa Cruz hasta La Laguna es una larga pendiente, una larga cuesta, que en el pasado dio lugar a diversos accidentes tranviarios. El nuevo tranvía de Tenerife también tiene que hacer frente a esa cuesta, y ello se refleja en que dispone de tres bogíes motores, mientras tranvías del mismo modelo que circulan en Madrid o en Barcelona sólo disponen de dos bogíes motores, con un bogíe portador.

Tras el final del Tranvía en 1956, los edificios quedaron aparentemente sin uso. Este es uno de los edificios que encontré en mi visita de 1970, sin carriles en el suelo.



Bueno, sí que había unos tramos de carril, carril tranviario Phoenix, pero en la báscula, al costado izquierdo de la nave.



Al otro lado de la nave me encontré con esta torre de madera, posiblemente restos de una vagoneta-torre auxiliar. Curioso que todavía existiera el rótulo de “TRANVIAS - OBRAS”.



Quiero señalar que se ha publicado un libro sobre “El antiguo tranvía de Tenerife”, cuyo autor es Rafael Cedrés Jorge. En él existe más información sobre el tranvía-bar; yo aquí cuento lo que conocí en 1970.


Antes de que algún lector me pregunte sobre el Tranvía de Las Palmas, me apresuro a decir que en la ciudad de Las Palmas sólo encontré vías en las calles, muchas vías, pero nada más.

Siguiente capítulo: La isla de Tenerife. Restos ferroviarios.


Saludos.
José Antonio.

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